domingo, 28 de junio de 2015

El Interruptor de la conciencia -La perspectiva de la conciencia desde la neurociencia -


Ángela León Cáceres




Entre conversaciones, libros y publicaciones siempre queda en discusión esa la tan extraña naturaleza de la conciencia humana. Ciertamente, desde la antigua Grecia hasta hoy en día, se mantiene abierta la pregunta referente a ¿qué es la conciencia?
Efectivamente, su definición abarca una gran polémica; la relación mente-cuerpo definitivamente sale a la luz cada vez que la conciencia entra en discusión. Para no abordar el estudio de la conciencia desde todos sus ámbitos, vamos a comenzar por recordar eso que seguramente todos una vez estudiamos en la escuela primaria: la conciencia como un sustantivo abstracto.
Desde esa perspectiva, aparentemente simple, podemos abordar a la conciencia. Si abrimos la página 415 del Tomo III del diccionario de la Real Academia Española, seguramente encontraremos que la conciencia viene del latín conscientia, definida como “Propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta”, también se encontrará la referente a la “Actividad mental a la que solo puede tener acceso el propio sujeto”.  Con esta afirmación lingüística y a lo largo de los trescientos años de historia de la Real Academia Española, un grupo de investigadores de la Universidad George Washington, en julio de 2014 desafía a lo siempre conocido al encontrar aparentemente el interruptor de la conciencia durante un caso de estudio en una mujer con epilepsia.
A pesar de que existen varios estudios dedicados al entendimiento del cerebro humano, se sabe poco sobre las redes neuronales que podrían ser las responsables de activar a la conciencia. Algunas indagaciones suponen el hecho de que la conciencia es el resultado de la integración de numerosas áreas del cerebro. De hecho, una de las investigaciones más importantes en esta área fue desarrollada por Francis Crick, el mismo gran científico que es conocido por su trabajo conjunto con James Watson, al identificar la estructura del ADN en 1953 y ganar el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1962.



Francis Crick (derecha) y Watson(izquierda) junto a la estructura del ADN. Dominio público tomada de: (http://www.timeshighereducation.co.uk/news/mrc-100-years-of-gratitude/2004881.article)


Francis Crick y su colega Christof Koch, propusieron una hipótesis en la que la delgada zona cerebral conocida como el claustro- del latín claustrum- podría ser la clave para comprender a la conciencia. Aunque el claustro sea una de las estructuras macroscópicas cerebrales sobre las cuales menos conocimiento la ciencia posee, de acuerdo al estudio de Crick y Koch, ésta puede ser la responsable de encender y apagar la conciencia.



Ubicación del claustro en la región cerebral. (Imagen adaptada de cd de Anatomia Netter) Dominio público


Durante el estudio en la mujer con epilepsia de los científicos de la Universidad de Washington, se estimularon eléctricamente diferentes áreas del cerebro; esto se debió a que la epilepsia sufrida por esta mujer le provocaba anormalidades en la actividad eléctrica de su cerebro; teniendo como consecuencia la incapacidad de frenar o inhibir los impulsos eléctricos entre neuronas. Estas descargas eléctricas excesivas se conocen comúnmente como ataques o crisis epilépticas. En el intento de estos científicos de conocer el origen de las anormalidades en la actividad eléctrica del cerebro de la mujer, resultó que la estimulación situada a la izquierda del claustro y en la parte anterior-dorsal de la ínsula cerebral, causó que la mujer empiece a perder progresivamente la conciencia. Esta pérdida de conciencia se vio representada a través de la súbita pérdida de movilidad, bajo ritmo respiratorio y la disminución de su capacidad de respuesta. Pero más sorprendente aún es el hecho de que cuando los científicos dejaron de enviar estos impulsos eléctricos, la mujer inmediatamente recuperó la conciencia sin saber si quiera qué es lo que había sucedido pocos instantes atrás. Esta repetición de estímulos se dio durante dos días consecutivos, teniendo exactamente el mismo resultado en la mujer. Sin embargo, para confirmar que esta estimulación eléctrica no estaba interfiriendo en el control motor o el habla, los científicos le solicitaron a la mujer que repitiese una palabra o una actividad motora antes y durante la estimulación. El resultado fue sorprendente, la mujer empezó a perder gradualmente su capacidad motora y el habla hasta quedar inconsciente.
Aunque no se han realizado más casos de estudio en referencia a este tema y considerando que la mujer padecía de epilepsia; muchos expertos han dicho que este posible descubrimiento del interruptor de la conciencia llegaría a no ser válido. Sin embargo, lo cierto es que este paso significativo en la ciencia nos deja esa duda. ¿Acaso la conciencia es la única que puede hablar por si misma? O verdaderamente ¿nos podríamos encontrar frente al posible interruptor de la conciencia?


Referencias
http://lema.rae.es/drae/?val=conciencia

1 comentario:

Paúl Vinueza dijo...

Felicidades por las cosas que hacen muchachos; quisiera dejar un par de impresiones respecto a este artículo a 13000 Km de distancia.
Me resulta interesante este tema de la búsqueda de la conciencia, y como queda claro, son muchas las definiciones que se le puede dar dependiendo el enfoque utilizado. Teniendo en cuenta eso he revisado algunas publicaciones al respecto del claustro, he visto que ha sido ampliamente estudiado desde este experimento del señor Crick, y vemos que esta estructura tiene conexiones virtualmente a todas las estructuras cerebrales corticales, incluso tiene representación de los sistemas visual y auditivo, además de conexiones al tálamo y al tronco encéfalo. La importancia de este último es que aquí se encuentra el sistema reticular activante, clásicamente importante para el mantenimiento del estado de consciencia,llámese estar en vigilia o no, mediante otra compleja red de conexiones nerviosas tanto craneales como caudales.
Ahora aquí es donde miro situaciones extrañas, en los estudios revisados, se intenta que el claustro sea la panacea de la conciencia, pues teorizan acerca de las conexiones que tiene, y el control que ejerce sobre zonas corticales y subcorticales, y parecería que es la agrupación de neuronas subcorticales más importante que tenemos, pero les puedo decir que tengo hospitalizados ahora mismo pacientes con ictus isquémico que se ha destruído por completo esa zona, sin que implique en absoluto que los mismos esten en coma, es más, se encuentran muy despiertos y realizando ejercicios de rehabilitación. Muy por el contrario con respecto a los pacientes que sufren ictus a nivel del tronco en la zona del sistema reticular activante, estos sufren un coma profundo del cual no se los puede regresar.
Para concluir me gustaría proponer una solución al experimento del señor Crick, el claustro tiene neuronas Gabaérgicas, las cuales conectan con el sistema reticular activante, y ante la descarga eléctrica (estimulación), provocan una hiperpolarización de las neuronas que realmente se encargan del mantenimiento de la consciencia lo que resulta en esta disminución de las funciones superiores observada.
Un saludo